sábado, 17 de octubre de 2009

Contra el fraude fiscal.

Los presupuestos generales han superado su primer trámite parlamentario y todos los partidos, enmendantes a la totalidad o no, excepto el PSOE, defienden la necesidad de incrementar las partidas dedicadas a la I+D+i porque todos están convencidos de la necesidad de esas inversiones para cambiar nuestro modelo productivo.
Los investigadores, las universidades, los agentes económicos y sociales también coinciden en que nuestro país no puede permitirse perder nuevamente el tren de la innovación, el desarrollo y la investigación.
Todo el mundo coincide en este planteamiento, incluso el PSOE, aunque éste dice que para incrementar esas partidas presupuestarias habría que disminuir otras también muy importantes o incrementar los ingresos y ya se sabe lo poco amigos que somos de subir los impuestos a pesar de que nuestro país está a la cola en carga impositiva.
Por tanto, como no queremos quitar de otras partidas y tampoco queremos subir los impuestos la cosa se complica mucho salvo que apostemos como dicen los técnicos de hacienda por trabajar para rebajar el fraude fiscal.
Esta semana he podido leer en los medios de comunicación las siguiente noticias: "Los inspectores de Hacienda plantean un nuevo plan "especial" de actuación contra el fraude tributario que permitiría recaudar 100.000 millones de euros en cuatro años, a través del incremento de las sanciones, la recuperación del control sobre las Sicav y el desvío de personal inspector del sector inmobiliario hacia colectivos instalados en la economía sumergida."
"Ignacio Fernández Toxo, líder de CC.OO. subrayó que la obtención de recursos para las arcas del Estado pasa también por la lucha contra el fraude fiscal, que debería ser un objetivo prioritario. En este sentido, indicó que el Estado podría salir muy beneficiado si se invirtieran 600 millones de euros en dotar a la Inspección de Hacienda de más recursos y personal.
"El fraude fiscal no está en el electricista que hace la factura sin IVA, que también, está en las grandes transacciones, y en las Sociedades de Inversión de Capital Variable (Sicav), aunque ese es un fraude legal, pero a mí no me gusta que estas sociedades tributen lo mismo que tributan las personas por lo que tienen en una cuenta corriente. Deberían tributar como tributan las sociedades"
Entoces la pregunta que me hago es por qué no se hace caso a quienes conocen el tema. Por qué no se toman las medidas necesarias para "que paguen al menos todos los que tienen que pagar".
En fín, ya veremos que ocurre, pero me parece bien que CC.OO. coincida con los inspectores de hacienda y exija que la lucha contra el fraude sea un objetivo prioritario.

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