miércoles, 6 de octubre de 2010

Los verdaderos piquetes violentos del 29 de septiembre.

VasbeLa noche del 29 de septiembre en el “Campus Miguel de Unamuno” de la Universidad de Salamanca (USAL) fui testigo y protagonista, sin pretenderlo, de la acción de un piquete anti-huelga formado por uno de los guardias de seguridad privada que prestan sus servicios a la institución universitaria.
Durante esa noche, varios compañeros de CC.OO., perfectamente identificados con chalecos reflectantes, estuvimos pegando carteles llamando a la participación en Huelga General en varias zonas de la ciudad: centros de la universidad y centros educativos sin ningún problema. Cuando intentamos pegar esos mismos carteles en la zona del “Campus Miguel de Unamuno” nos encontramos con las amenazas físicas y verbales de uno de los guardias de seguridad que nos impidió por la fuerza pegar ningún cartel en el campus. Ni en las puertas de los centros, ni en las farolas, ni en ninguna de las zonas del campus que sí tenían carteles de otro tipo.
Pero lo más grave no fue la arbitraria prohibición sino las amenazas verbales y físicas a quienes nos encontrábamos allí. A una de nuestras compañeras la amenazó con “pegarle unas ostias” y posteriormente le dijo que “se libraba por ser mujer”. A otro de los compañeros lo cogió por las solapas del chaleco y le amenazó con “arrancarle la cabeza”. En el primer caso la compañera le pidió que se tranquilizase y el segundo compañero saltó y colocó una pegatina en una farola a una altura que impedía al guardia despegarla.
La tensión que generó el citado individuo se vio incrementada por el hecho de que llevaba, al cinto, una pistola y una porra que no llego a desenfundar; pero que en algunos momentos pareció que podía hacerlo.
Me consta que los hechos han sido denunciados ante el Rector de la USAL y espero que se investiguen y aclaren. Estos lamentables actos no deberían volver a producirse, no creo que la función encomendada a estos trabajadores deba ejercerse con la violencia que sufrimos el pasado 29 de septiembre. Con nuestra presencia en el campus pretendíamos únicamente pegar carteles informativos como los que había en cualquier zona de la ciudad y en las farolas de muchas de las calles de Salamanca. De hecho, se personó la policía nacional y comprobó que lo único que estábamos haciendo era pegar carteles y nos permitió que continuásemos con nuestra labor.
Cuando desde determinados medios de comunicación se demoniza a las sindicatos y a quienes participamos activamente en ellos, algunas personas terminan por creer las mentiras que les cuentan y los resultados se parecen a lo que ocurrió en el campus. Estos son los verdaderos piquetes violentos.

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