domingo, 22 de febrero de 2009

Nuevos acuerdos en el diálogo social con la Junta de Castilla y León.

El pasado 16 de febrero se firmó un nuevo acuerdo del diálogo social que contiene varios apartados:
PRIMERO.- Se establecen y desarrollan los programas de apoyo a empresas y trabajadores seguidamente relacionados:
1. Ayudas destinadas a mejorar la financiación y actividad de las empresas de la Comunidad de Castilla y León.
2. Constitución de la Fundación Anclaje Castilla y León.
3. Ayudas a trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo con suspensión de las relaciones laborales.
4. Ayudas a trabajadores de más de 55 años que pierdan su empleo en empresas en situación de insolvencia empresarial.
5. Itinerarios activos de empleo.
La finalidad de los programas es, por una parte, el fomento de la actividad del tejido empresarial y, por otra, las actuaciones orientadas de forma directa al mantenimiento de la renta de los trabajadores, así como las políticas activas de empleo, dirigidas a la incorporación al mercado de trabajo.
SEGUNDO.- Se han consensuado las bases que servirán para la elaboración del Anteproyecto de Ley de Servicios Sociales y Atención a la Dependencia de Castilla y León.
Complementando esta medida, y en el ámbito del dialogo social, se plantea el desarrollo de las materias que a continuación se señalan: Infraestructuras, Servicio de ayuda a domicilio, Prestaciones económicas derivadas de la aplicación de la Ley 39/2006, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, Inspección y control, y Coordinación y seguimiento de actuaciones.
TERCERO.- Para la financiación de las medidas extraordinarias contenidas en el presente Acuerdo, se insta a la Junta de Castilla y León para que tramite la obtención de un crédito extraordinario ante las Cortes de Castilla y León.
Sobre el contenido de los nuevos acuerdos firmados se podrían decir muchas cosas. Como todos los acuerdos tienen apartados positivos y otros no tanto; pero no vamos a entrar hoy en ese detalle.
Podríamos formularnos muchas preguntas con respecto al “Diálogo Social” que se practica en Castilla y León. ¿Qué modelo de diálogo queremos? ¿Por qué iniciamos este proceso de diálogo? ¿Para qué lo iniciamos? ¿Qué resultados hemos obtenido? ¿Han cambiado las cosas con los acuerdos? ¿Se ha hecho un seguimiento riguroso? ¿Se han cumplido? ¿Qué hemos hecho cuando la Junta ha incumplido?
Por tanto, un análisis exhaustivo daría para la elaboración de un texto muy amplio. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de muchos acuerdos y de un proceso que se inicio a finales de 2001.
En este texto me centraré exclusivamente en dar alguna respuesta a las tres primeras preguntas.
¿Que modelo de diálogo queríamos? En mi opinión, no lo teníamos claro y tampoco se planteo la necesidad de aclararlo. En 2001, cuando se inicio, no hubo un debate riguroso sobre el modelo de diálogo social que queríamos desarrollar y hoy tampoco está claro.
El nuevo modelo se inició en aquel año porque nos aprovechamos de una coyuntura política que nos fue favorable. El cambio del Presidente de la Junta de Castilla y León a mitad de legislatura, Juan José Lucas pasó a ser Ministro del Gobierno Aznar y fue sustituido por Juan Vicente Herrera, desconocido hasta entonces para el gran público. Este cambio generó divisiones y polémicas en el PP y el recién nombrado Presidente encontró en el diálogo social un apoyo fundamental para su consolidación.
En cuanto al por qué y el para qué queríamos el diálogo social, la respuesta está vinculada al sindicalismo confederal y de clase de nuestra organización que pretende mejorar los derechos de los trabajadores interviniendo en la configuración de determinadas políticas públicas. Lo que tradicionalmente hemos denominado la acción sociopolítica de CC.OO.
No obstante creo que deberíamos haber reflexionado mucho para abordar con más garantías el diálogo social y evitar algunos peligros. En este sentido, resultaron muy interesantes las jornadas que la Fundación Sindical de Estudios organizó sobre “Diálogo Social en la España de las Autonomías” para analizar los diferentes modelos de diálogo que se producen en las comunidades autónomas.
Una de las conferencias más esclarecedoras la pronunció el S. General de la Comisión Obrera Nacional de Cataluña, que planteó algunos de los ejes básicos del proyecto de CC.OO. para la concertación social autonómica. En este texto reproducimos algunas de sus ideas porque compartimos las preguntas que se formuló y muchas de sus respuestas. En definitiva son unas reflexiones útiles para nuestra organización.
La primera condición básica que deberíamos tener en cuenta es la autonomía e independencia sindical en varias facetas:
Autonomía de proyecto. Debemos construir nuestras propuestas desde la autonomía.
Autonomía en la acción sindical y, por tanto, en el ejercicio del conflicto social. Es necesario ser prudentes en la concertación para evitar que la interlocución sea entendida como un acompañamiento acrítico a la acción de gobierno.
Autonomía económica. La autonomía económica es un factor clave para que la concertación social no se convierta en acompañamiento del poder político de turno. Una autonomía económica que exige información y transparencia.
La segunda condición nos lleva a la necesidad de implicar decididamente y en todos los niveles (desde la elaboración hasta el acuerdo) a la estructura federal y territorial.
La tercera condición debe ser la apuesta por el reforzamiento federal, especialmente en el área pública, manteniendo un equilibrio con el necesario desarrollo territorial.
Todas estas condiciones profundizan nuestra independencia que se expresa y garantiza, fundamentalmente, por medio del más amplio ejercicio de la democracia y de la participación de los afiliados y trabajadores en nuestro quehacer diario.
Estas reflexiones, que han estado presentes en múltiples debates de nuestra organización, deben servirnos para analizar el actual modelo de diálogo social y sernos útiles, fundamentalmente, para abordar el futuro del mismo en nuestra comunidad.

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