domingo, 5 de febrero de 2012

Vuelve aquello de “que inventen ellos”.

Parece que la frase “que inventen ellos” de Unamuno vuelve a tener vigencia en nuestro país.
El Ministro De Guindos afirmó que en I+D+i la regla para el futuro es “que tendremos que hacer más con menos recursos".
Yo diría que con muchos menos recursos, sobre todo si tenemos en cuenta los recortes que se han producido en I+D+i en los últimos años y la pérdida de empleo que se producirá en el sector como consecuencia de la aplicación de lo establecido en el Real Decreto Ley de 30 de diciembre de 2012.  Por tanto, me atrevo a pronosticar que la regla del Ministro no se cumplirá, y seguramente haremos menos de lo que hacíamos y mucho menos de lo que deberíamos hacer.
La revista Nature recomendaba recientemente a España, Grecia e Italia invertir en I+D, el artículo decía: “España, Italia y Grecia tienen nuevos gobiernos y nuevas leyes sobre investigación. A pesar de las presiones de austeridad económica, investigar en ciencia puede traer beneficios desproporcionados.”
Pero lo cierto es que para 2012 habrá nuevos recortes que se sumaran a los de 2011 y 2010. El acuerdo de no disponibilidad de crédito que limita el presupuesto de los diferentes ministerios durante el primer trimestre de 2012 supone una reducción de 600 millones de €, es decir se produce una nueva reducción del 7% sobre el presupuesto de 2011 para I+D+i.
Recordemos que en los Presupuestos Generales del Estado para 2011 la previsión de gasto en todos los ministerios para I+D+i fue de 8.494,36 millones de euros - el 0,79% del Producto Interior Bruto (PIB) previsto en 2011- lo que supuso una reducción neta del 8,4% sobre el presupuesto aprobado en 2010.
Además de los recortes citados, se está produciendo una pérdida significativa de empleo en el sector debido a la congelación de la oferta de empleo público y a la limitación de la contratación temporal para 2012.
Esta medida tiene dos efectos, por un lado, afecta a las plazas de los empleados públicos que se jubilan y se amortizan, y por otro lado, la congelación de plantillas afecta a los contratados temporales del sector público: se eliminan los procesos de consolidación de la contratación temporal y, dependiendo de cómo se interprete, la prohibición de hacer nuevos
contratos temporales, puede terminar afectando a aquellos que requieran de
renovación.

Por tanto, los significativos recortes en I+D+i tendrán profundas consecuencias en el sector, habrá menos dinero y menos personas, y en el modelo de crecimiento que se configure cuando logremos remontar la crisis. Es imposible apostar por un desarrollo más sano, sostenido y sostenible y menos vulnerable a los cambios de ciclo si renunciamos a invertir en nuevas herramientas competitivas como son las que se basan en el conocimiento.
Lamentablemente parece que volvemos al “que inventen ellos” de don Miguel.

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