domingo, 28 de junio de 2009

"Universidad y Sociedad", interesante artículo de la Revista de Estudios de la Fundación 1º de Mayo

La Revista de Estudios 04 de la Fundación 1º de Mayo publicada en junio de 2009, recoge una interesante colección de artículos:

- La declaración del 19 de junio y las propuestas del sindicalismo confederal. (Rodolfo Benito)
- ¿Quién debe responder por la crisis? (Joaquín Aparicio)

- Cultura del trabajo y trabajo cultural. (Antonio Baylos)
- Declaración "El trabajo, fundamento de un desarrollo económico sostenible" con la relación de firmantes del texto.

Asimismo recoge el artículo "Universidad y sociedad" firmado por Elvira S. Llopis que concluye con los siguientes párrafos:
"Por concluir: Conocimiento e investigación, que son las dos actividades básicas de la Universidad deben contar con herramientas potentes que garanticen su transferencia a la sociedad de la que también forma parte el entorno productivo; esas herramientas existen y ya han demostrado su eficacia, aunque posiblemente precisen de una revisión y reordenación
para su mejora, como precisan, sin lugar a dudas, de una financiación suficiente que no interfiera ni pervierta la función social de la Universidad dejándola cautiva de estrechos criterios de mercado.
La necesaria vinculación entre Universidad y Sociedad no puede ser entendida, en ningún caso, como una sumisión merced a la cual la Universidad reproduzca la Sociedad actual y, en concreto, el actual modelo productivo a bajo coste para las empresas; la Universidad debe ser capaz de mantener la tensión entre lo que es y lo que debe ser, dejar espacio para la transformación, ser agente protagonista en el tránsito hacia un modelo de crecimiento económico con un mayor protagonismo de la economía productiva, más innovador, con mayor contenido tecnológico, más solvente, sostenible y, ese sí, de mayor calidad. La Universidad deber ser configuradora de mundos posibles; debe dejar espacio, en fin, para el futuro." 
El artículo recorre, brevemente, la trayectoria de la universidad española desde la Ley de Reforma Universitaria (LRU) de 1983, primera reforma democrática, hasta la reforma de 2007 que modificó la Ley Orgánica de Universidades (LOU) aprobada en 2001 con una fuerte oposición de la Comunidad Universitaria y concluye manifestando que la universidad debe seguir siendo agente protagonista del cambio y no puede someterse a los estrechos criterios del mercado.
La universidad española ha cumplido un papel social muy importante en los últimos 30 años, debe mejorar en muchos aspectos; pero debe seguir siendo un servicio público, mejor financiado, que cumpla con todas las funciones que la ley le encomienda para mejorar nuestra sociedad y que no se reducen a la transferencia del conocimiento vinculado al sistema productivo.
En este sentido en enero de 2008, el Tribunal de Cuentas del Reino de España presentó el “Informe de Fiscalización de las Universidades Públicas del Ejercicio 2003”, en el que se ponen de manifiesto muchas de las debilidades de las Universidades Públicas españolas en cuanto a las áreas de organización, económico financiera y de gestión y se realizan unas recomendaciones que, al menos, deberían ser objeto de debate entre las instituciones universitarias. La calidad de la universidad española pasa, en mi opinión, por modificar sustancialmente sus prácticas de gestión de la docencia, de la investigación, del personal, de los costes y de la contratación.
Creo que es fundamental que organizaciones como CC.OO. tengan claras sus propuestas sobre los servicios públicos y defiendan una orientación como la que se recoge en el artículo de Elvira.

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